Mi gata embarazada no quiere comer: ¿por qué?

Las gatas gestantes necesitan un aporte extra de calorías, proteínas y calcio, procedente de un pienso de calidad. Para que así sea, debemos comprar una variedad especial para cachorros, ya que le proporcionará esa dosis extra de energía que necesita. Que una gata embarazada no quiera comer, como puedes imaginar, es un gran problema, ya que no acumulará las reservas de grasa que tanto necesita tanto para realizar su actividad diaria como para alimentar a sus cachorros. Continúa leyendo y descubre por qué tu gata embarazada no quiere comer.

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¿Qué comen las gatas embarazadas?

El periodo de gestación de las gatas dura alrededor de 65 días. Durante este tiempo, la gata puede gestar entre uno y cuatro gatitos, lo que implica una necesidad extra de proteínas, grasas, calcio, etc. Esta reserva extra de grasa servirá para alimentar a los cachorros, mientras que los nutrientes ayudarán al desarrollo de los fetos y a la realización de la actividad diaria de la gata. Después de la gestación, la gata podría acumular cierto sobrepeso para abastecer a sus vástagos.

Para cubrir todas las necesidades nutricionales de una gata embarazada, lo ideal es recurrir a piensos específicamente diseñados para este fin. En el mercado existen opciones para cachorros de hasta doce meses o gatas embarazadas que les ayudará durante esta etapa tan complicada.

Los gatos, a diferencia de otras mascotas como los perros, son capaces de regular con bastante precisión la cantidad de comida que necesitan. Por lo tanto, puedes dejar la comida en un plato y esperar a que tu gata se sacie. Como sabes, estos animales prefieren comer en pocas tomas pero con mucha frecuencia durante el día, así que no te preocupes si crees que no ha comido lo suficiente.

Por otro lado, las gatas embarazadas deben empezar a asimilar su nueva alimentación desde el primer día de gestación, pero es probable que, para evitar un cambio brusco, tengas que mezclarlo durante los primeros días con su pienso antiguo. Recuerda que antes de modificar cualquier aspecto de la dieta de un gato es necesario consultarlo con un veterinario.

¿Por qué mi gata embarazada no quiere comer?

El apetito de las gatas embarazadas aumenta durante su gestación. De esta forma, puede absorber el aporte extra que necesita. Sin embargo, es normal que en la fase final del embarazo su apetito disminuya debido a la presión del útero contra el estómago.

Generalmente, cuando una gata embaraza no quiere comer debido a un problema de salud subyacente, es habitual que también sufra diarrea, vómitos o letargo. En cualquier caso, el veterinario debe monitorizar su peso durante la gestación para determinar el correcto desarrollo del embarazo.

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